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La sostenibilidad del diseño en el nuevo Código Estructural (II)

En la anterior entrada La sostenibilidad del diseño en el nuevo Código Estructural (I) se exponía la contribución a la sostenibilidad del diseño a través del impacto medioambiental y social de la empresa proyectista, en lo que se denomina la Contribución del Agente a la Sostenibilidad. Además de ella, el Índice de Contribución de la Estructura a la Sostenibilidad, detallado en el Anejo 2, también considera la bautizada como Contribución Complementaria a la Sostenibilidad, que considera la labor técnica durante la fase de concepción y dimensionamiento estructural del proyecto en cuestión.

Esta contribución de la labor técnica tiene un mayor peso en la cuantificación de la sostenibilidad del proyecto estructural, siendo el triple que la considerada por el impacto de la empresa en la sociedad que se describía en la anterior entrada.

Como ya ocurría con la contribución del agente, se van a evaluar diversos indicadores prestacionales, económicos o medioambientales. La diferencia fundamental es que, en esta parte, no se van a considerar indicadores de carácter social.

Indicadores prestacionales

Se evaluará si se posee un DCOR (Distintivo de Calidad Oficialmente Reconocido). Este será el factor de más peso dado que, de poseerlo, diversos indicadores, como los siguientes que se mencionan, obtendrán automáticamente la máxima valoración.

Se evaluará si se ha realizado un estudio de concepción estructural antes de comenzar el proyecto para identificar los puntos críticos, y si se el autor ha realizado un autocontrol del proyecto. Todo ello debe quedar documentado y ser verificable para su valoración, salvo que se disponga de un Distintivo de Calidad Oficialmente Reconocido.

Dentro de las definiciones del proyecto, se evaluará el porcentaje de armaduras con formas normalizadas y el porcentaje de armadura suministrada posteriormente a obra como ferralla armada. Con estos indicadores se busca fomentar la industrialización de la armadura.

Indicadores económicos

Dentro de este tipo de indicadores se evaluará si se ha realizado un estudio económico de alternativas, comparando al menos 3 soluciones viables, y si el proyecto incluye un estudio de análisis de costes durante el ciclo de vida del proyecto. Estos indicadores obtendrán la máxima valoración si se dispone de un DCOR, como se ha mencionado anteriormente.

Indicadores medioambientales

En esta sección es en la que se encuentran los factores más similares a la concepción tradicional de sostenibilidad.

Se valorará, en primer lugar, la prescripción del empleo de áridos reciclados o de material recuperado de otros hormigones retornados a la central y la incorporación de agua reciclada procedente del lavado de las cubas al hormigón, considerando las nuevas restricciones que introduce el Código en este aspecto.

Respecto al armado, se valorará la consideración en el proyecto de armaduras normalizadas, mallas electrosoldadas o armaduras básicas electrosoldadas en celosía. Este factor se medirá en función del peso de las armaduras normalizadas dispuestas en el proyecto en proporción a la medición total en elementos planos como losas y forjados, y se alinea con los anteriormente mencionados, de cara a industrializar al máximo los procesos de armado.

También se valorará con estos indicadores si se ha incorporado un Análisis de ciclo de vida de la solución adoptada para el proyecto, y si se ha considerado una vida útil superior al mínimo exigible según la reglamentación aplicable, factores que obtendrán la máxima valoración en caso de disponer de DCOR.

Otro factor que se evaluará es la cantidad de proyectos en los que se han usado coeficientes de ponderación reducidos al menos en el 50% del hormigón y 50% de las armaduras pasivas, y en elementos de acero estructural en el 100% del acero. Esto implicaría la prescripción de un control de ejecución que justificase esa reducción, según el Apéndice A del Anejo 19 del Código estructural para el caso de estructuras de hormigón, o según el artículo 6.1 del Anejo 22 en el caso de acero estructural.

Calidad e industrialización, igual a sostenibilidad

Todos estos puntos muestran una orientación en general hacia la industrialización, como puede verse claramente en las especificaciones para el armado en estructuras de hormigón. También se observa una tendencia para aumentar la calidad del propio proyecto, mediante una rigurosa concepción del mismo y un control durante su redacción.

Llama la atención que en esta consideración del diseño algunos factores incluidos solo podrán verificarse al finalizar la ejecución, como el de la ferralla preparada suministrada o el de la reutilización de agua. Sin embargo, debe recordarse que una de las limitaciones que posee este método de evaluación de la sostenibilidad es que solo se podrá cuantificar cuando la ejecución haya concluido.

Sin embargo, como ya se mencionaba en la anterior entrada, al observar estos indicadores se discierne que la evaluación de sostenibilidad solamente será adecuadamente viable en grandes proyectos, a no ser que haya un compromiso importante por parte de la propiedad. Además, las pequeñas y medianas empresas experimentarán también las dificultades para obtener el DCOR que garantiza cumplir con más de la mitad de los puntos evaluables.

Autor: David Ostáriz Falo

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